Segundos en la noche

Publicado: 22 febrero, 2018 en Miscelanea, Relatos
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Escuchó y esperó mientras la niebla amenazaba con someterla, envolverla. Mientras escuchaba la emisora de radio ‘Bill anunció una marca de chicles con sabor a melocotón en almíbar con voz del Pato Donald’. Sara, se agachó y buscó en la guantera un paquete de cigarrillos. Encendió uno de ellos con el mechero del coche. Y poco después de soltar un par de bocanadas de humo, pensó en el hielo. Hielo deshaciéndose, derritiéndose poco a poco y desapareciendo por entre los recovecos de un oscuro callejón.

Salió fuera del coche y en medio de la montaña observó la noche y su manto. Se miró hacia dentro. Extendió los brazos en la noche y gritó a las estrellas con tal rabia que creyó que una de ellas se agitaba conmovida por su rabia. Trazó un circulo con el cigarrillo, un circulo de fuego que hizo girar formando esferas, triángulos y rectángulos. Y luego una palabra y una exclamación. La palabra permaneció envuelta en llamas en su imaginación y mientras daba una calada al cigarro le dio la impresión que surgían de su mente y se grababan en su frente. Como un tatuaje, como una marca, como una maldición. Lo sintió tan real que tuvo que tocarse la frente para comprobar que todavía estaba lisa. Volvió al coche y cambió de emisora de radio. ‘What about us’ de Texas, sonaba.

‘Me quema, me arde, me consume, me aterra, y pienso, pienso en sombras azules con miles de texturas, sombras cuya silueta ignoro, ¿qué hay detrás de esas sombras? ¿Respuestas?¿Preguntas? Ansío….ansío…. perderme en mi propia libertad.‘

Arrancó el coche y condujo. Salió de las montañas y siguió por la carretera principal, sonrió al comprobar como la carretera alimentaba sus ansias. Se sentía famélica de carretera. Y siguió. Aceleró. El coche rugió y la acompañó en su escapada hacia un punto de destino que ni ella misma sabía, y tal vez tampoco comprendía. Tan solo sabía que tenía que seguir conduciendo, mientras hubiera noche y mientras esta, refrescara su rostro con suaves oleadas de caricias que devoraba, hambrienta.

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